CASA DEL MÉDICO
Turís 2021-2024
Corría el año 1925 cuando el abuelo de Nilda construyó la vivienda. A pesar de estar próxima al centro, el amplio patio trasero todavía se mantenía rodeado de campos.
Allí en la parte del fondo, se elevaba una pequeña construcción, donde se retiraba a leer alejado del ajetreo de la vivienda. Era el médico del pueblo y, tal y como era habitual, la vivienda también se destinaba a la consulta médica.
La casa sufrió algunas transformaciones a lo largo del tiempo adaptándose a las sucesivas necesidades familiares, pero había quedado desactualizada al dejar de ser residencia permanente de ningún miembro. Es aquí donde Nilda decidió trasladarse desde Valencia y transformarla en su nuevo hogar.
Los casi 300 m2 de la construcción principal tenían que adaptarse a una doble vida: ser capaces de acoger el día a día de 1 o 2 personas la mayor parte del año y multiplicarse, en verano y otras festividades, para ser el punto de encuentro familiar que siempre fue.
Además, se construiría una pequeña piscina a modo de alberca, un taller-almacén de pintura y se restauraría la pequeña construcción del patio como casita de juegos.
La construcción preexistente manifestaba dos partes claramente diferenciadas.
La primera mitad, con fachada recayente a la calle, presentaba buen estado, con una fachada de ladrillo, carpinterías de madera y cubierta de teja. Esta parte se destinaría a la residencia no permanente del núcleo familiar con 5 dormitorios y 3 baños. Se restauró el portón, toda la carpintería de madera y se mantuvieron y reutilizaron azulejos y pavimentos.
La segunda mitad, recayente al jardín interior, acogería el programa principal: salón, comedor, cocina y la suite principal.
Esta segunda zona estaba en peor estado de conservación y la adaptación a los nuevos usos requería mucha mayor intervención. Se demolieron cubiertas y parte de forjados, construyendo nuevas estructuras y una fachada más abierta al jardín Por otro lado, la casa tenía una excesiva profundidad, por lo que era necesario recualificar su núcleo central.
Se abrió un patio encima de la cocina que, con su cubierta y cerramientos de vidrio, adquirió casi la cualidad de jardín interior.
A su vez, la nueva escalera debía ganar protagonismo, servir de enlace entre las dos mitades de la casa y servir de contrapunto al patio anterior.
Arquitecto
Jose Costa
Colaboradores
Ana Aguado
Belén de las Heras
Eduardo Schiebek
Arquitecto técnico
Javier Betancor
Empresa constructora
Edibe Arquitectura y Construcción S.L
Fotografía
Mariela Apollonio